La cultura familiar mexicana

La cultura latinoamericana coloca a la familia en un lugar muy importante, vital para el desarrollo de la sociedad. El trato entre hijos, padres y abuelos es profundo y cercano la gran mayoría de las veces, ya que obviamente, se sabe que no todas las familias tienen buenas relaciones.

La mujer potencia estos vínculos, actúa como un ser conciliador, esa persona que reúne a los suyos alrededor de una mesa para compartir una sabrosa comida o celebración. En la mesa se conoce la familia y se comparten las historias, comparten sus planes de vida, sus problemas y se educa a los niños.

Por ello, cuando un miembro de la familia emigra se produce un vacío en el núcleo familiar. Actualmente muchas familias centroamericanas y sudamericanas están viendo partir a sus jóvenes en busca de un futuro mejor. Muchos buscan emigrar a países que les permitan mejorar su calidad de vida y poder ayudar a los suyos.

En el caso de México, la migración tiene un lugar en la mesa familiar hace décadas, todos tienen un tío un primo o un abuelo que emigró hace muchos años. Con el que comparten historias a la distancia y que en muchos casos ayudan a sostener a sus familias desde los Estados Unidos.

Muchos no han visto a sus familiares hace mucho tiempo, otros no se conocen en persona. Un grupo de padres que no han visto a sus hijos recibieron un regalo especial mediante el programa Familias sin Fronteras que les permitió reunirse con sus familiares en los Estados Unidos obteniendo una visa provisional por un mes para poder visitar a sus hijos y nietos. Una iniciativa que busca recuperar y reforzar los vínculos familiares.

La tecnología ayuda a acortar esas distancias, sin embargo nada sustituye un abrazo y el beso de un familiar querido, muchas familias mexicanas podrán beneficiarse de este programa social.