Impacto de la economía en la cultura

La economía es sin duda uno de los factores que influyen más decisivamente en los caracteres culturales de un pueblo determinado. A su vez, la cultura incide de forma muy determinante en la economía: son factores interdependientes.

Un ejemplo concreto de impacto económico en la cultura lo tenemos con el descubrimiento de recursos valiosos, lo cual ha ocurrido en muchos países. La aparición de una fuente como el petróleo, por ejemplo, fue un factor decisivo en la transformación de los países del Golfo Pérsico desde mediados del siglo XX. Si bien esas sociedades siguen manteniendo aspectos fundamentales de su cultura ancestral, no es menos cierto que la llegada de grandes capitales y empresas transnacionales, así como inmigrantes y turistas de todas partes del mundo, trastocaron la forma como esas poblaciones vivían hasta entonces. Aunque los aspectos religiosos de las sociedades árabes han resistido el embate de la globalización, los cambios en cuanto a tradiciones, costumbres y jurisprudencias son patentes. Muchos estudiosos aseguran que, tarde o temprano, las sociedades terminarán cediendo en buena parte de sus tradiciones, a favor del bienestar económico de su población.

Las grandes empresas transnacionales suelen llevar sus destrezas técnicas a donde trabajan, pero también llevan consigo prácticas de trabajo y una carga cultural muy importante. En el mundo de hoy en día, la globalización supone la interdependencia de los países, esto es, una creciente integración económica mediante los flujos comerciales.

Muchos pueblos del mundo han desarrollado su cultura y sus tradiciones alrededor de sus actividades económicas fundamentales. Tomemos como ejemplo la cultura de los rancheros o vaqueros del norte de México: en caso de que surgieran actividades económicas más rentables, o formas de explotación del ganado que no requieran al tradicional ranchero, la forma de vida de éstos y, por ende, la supervivencia de su legado cultural estaría en serio riesgo.

Es precisamente eso a lo que nos enfrentamos hoy en día. La tecnología y las nuevas formas de producción han comenzado a incidir de forma dramática en nuestros sectores económicos más tradicionales, los cuales están ligados al quehacer cultural de muchos pueblos.