Cultura mexicana y prejuicios de género

Históricamente, los roles de género en México han estado muy marcados. Desde tiempos precolombinos se esperaba que la mujer desempeñara su rol como madre, esposa y cuidadora del hogar. Al hombre, por su parte, le correspondía la tarea de procurar el sustento familiar a través del trabajo fuera de casa, ya fuese la agricultura, la ganadería, la caza, la pesca o el trabajo manual. En las sociedades prehispánicas, a los hombres también les correspondían por lo general las posiciones de liderazgo militar, religioso y civil. Esta división sexual del trabajo se mantuvo incólume durante siglos.

Con la colonización española, el lugar de la mujer en la sociedad no cambió demasiado. Solo en los conventos de monjas la mujer podía acceder a una educación más allá de las labores hogareñas. Esta visión tradicional comenzó a sufrir ligeros cambios a partir del siglo XX, pero sobre todo desde la década de 1960.

A pesar de los avances tecnológicos y a los progresos del movimiento feminista a nivel global, la mayoría de los mexicanos siguen teniendo muy presentes los roles tradicionales de género. Una encuesta de 2003 reveló que al menos un 43% de las mexicanas considera que una buena esposa debe obedecer a su marido en todo lo que ordene.

En México, el trabajo productivo sigue siendo visto, en términos generales, como responsabilidad del padre de familia. Sin embargo, las nuevas generaciones educadas en los preceptos del siglo XXI han dado pie a mujeres más independientes y dueñas de sí, que se atreven incluso a dejar a un lado su vida familiar para privilegiar su vida profesional.

Mexican menLos hombres mexicanos son conocidos alrededor del mundo por el estereotipo de machistas con el que se les asocia. Tal vez sea cierto que muchos mexicanos son machistas, pero podemos decir que más bien la mayoría son simplemente tradicionales y conservadores en cuanto a los roles de género.

De todas formas, en este aspecto la forma de ser de las personas varía mucho dependiendo de su estatus social, educación, procedencia, religión y modo de vida.